juan sin ombligo

El resultado de los Intentos fallidos . Infancia.

Sección I. Los primeros meses.

El esperma que no coloniza, el asir los objetos sin entender las distancias y los espacios, el llevar la mano a la boca punzando un ojo, el recibir una bocanada en una cuchara con trastornos de personalidad que se cree avión, el aforismo de los calcetines de colores indistintos que ya no calzan, el giro que por su propio peso  imposibilita volver a su posición actual, el babear y no reconocer el aire y tener la nariz borboteante de mucosa y haciendo el esfuerzo sucumbido traga y al no gustar del sabor y sentir la perdida de la vida con miedo rechaza todo fluido y en reflujo bota todo lo que tiene en su ser, vomito, al aferrarse a un dedo y al soltar entender el abandono estallando en llanto, el mascar un pezón sin brotar el anacoreta alimento, el quitarse la incomoda marquilla del babyclotes que pica, estalla en llanto. Llegar al artefacto de deseo gateando antes que lo levanten del suelo.

Sección II. Entendiendo el mundo.

El poder ver el sol, el manejar rápidamente la coordinador cuerpo – espacios sin caer, el sentir alegría y dibujar histrionicamente un signo que refleje lo potente de los sentimientos, conectar una tras otra palabra con la semántica cuyo significante sea bien recibido, pedir lo que se quiere y obtener lo que se desea, el abandono en la academia desollante de sentido inconexo de la madre, el entender las formas bi-dimensionales sin salirse del limite llenándolo con granos que se supondrían un alimento en otros espacios menos abrasivos y frustantes, el llevar de la boca a las letras las palabras legibles en repeticiones infames y vacías, el compartir los objetos que inician con mayúscula, el sexo entre las piernas  diverso en componentes de colores y longitudes de cabello capilar, el interrumpir el universo demagogo y elocuente de los gigantes esclavos de si mismos a la hora del tinto, el expresarse en las paredes, el comer pasto, el meter en la nariz objetos, el causar dolor a otros, el retener las heces fecales en publico, el llegar al mictorio con los pantalones ya húmedos,  el ver, tocar, sentir, oler, comer, ir, decir lo que quiera.

Sección III.

Salir hasta que caiga el sol, ser seleccionado en el equipo del que goza de fama, dar explicaciones claras del porque se toma lo que no se pertenece, no calificar cognitiva-mente como se evalúa holistica-mente, no acercarse a quien logra que las tripas retumben y el sexo se sienta por primeras veces erguido y presto a la acción que naturalmente deseamos pero moralmente nos hace pecadores, llevar el cuerpo a un limite en el que el oxigeno se niega a fluir por pulmones, el no ser aceptado ni invitado, el no sentirse seguro fuera de la casa, el alcanzar ese libro de la ultima filigrana del estante de la biblioteca, el no entender el lenguaje de los libros que no son para niños, el verse a un espejo y entender como te ven los demás, estar dentro de los convencionalismos sociales. observar a los otros y generar un sentido de pertenencia e ir detrás de una identidad,

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