una chica 9

Un producto bello de mi imaginación.

Recuerdo que de niño mientras los demás chicos jugaban ponchados, rejo quemado, escondidas , quise hasta en algún momento poder jugar las americanas pero no sabia besar entonces…  pero en realidad me la pasaba con mi amiga, esa extraña chica de pupilas pequeñas y pómulos salteantes,  recuerdo que tenia una sonrisa algo perturbadora, es mas pareciera que sus estados de animo estuvieran condicionados a los míos, lo que me parecía extraño es que nunca me llevar a a su casa, y esporadicamente apareciera en mis Breack Fast en el colegio y no supiera de que curso era, pero para entonces para mi así estaba bien que las cosas fueran raras. Solo fue llegar a bachillerato y todo cambio, los trabajos aumentaros, las responsabilidades y la tensión familiar sumada a la pesada carga académica del momento no me permitían verme tanto con ella, imaginaba que estaría igual de ocupada,  recuerdo que para los días en que desapareció por completo de mi plano el “stres” ocasiono en mi una serie de actitudes y comportamientos que asustaron a mis padres, empece a quitar pelo a pelo de mi cabeza, tricotilomanía menciono el terapeuta del colegio, y ella no aprecia por ningún lado, me hacía falta, perdí ese primer año de bachillerato, en el segundo primer años del bachillerato no la volví a a ver, pero conocí a Angela, le pedí ser mi novia, pero no me lo permitieron las burocracias monárquicas familiares, pasado el día ella me daría respuesta, antes de saber su respuesta le dije- sabes no puedo, deja así somos muy chicos- la ame en silencio todo ese y el siguiente año antes de cambiarme de escuela, recuerdo que le pregunte- ¿que me ibas a responder ese día?- justo antes de que sonara el timbre a las 3:15 del ultimo día en ese colegio, ademas me iba a un colegio masculino, su respuesta- sí, te iba a decir que sí- no se si fue por maldad, venganza o realidad, pero cambio mi manera de ver las cosas, nunca más iba a callarme algo sin importar las buromonarquias.

El colegio masculino tenía mayor carga académica, competitiva y solo nos reuníamos con las chicas del sagrado corazón una ves por mes, ella volvió, y junto con ella un extraño aislamiento, tras una docena de sesiones con un terapeuta que trataba que tratara de manejar mi excéntrica personalidad del momento tuve el voto de confianza y le hable de ella, el se río, quince días después reunidos con mis padres me decían como tenían que ser las dosificaciones del valium 10, prozac o algún bloquean-te de neurotransmisores barato, la crisis del 98 no permitía acceder a los caros y la ley 100 no ayudaba para nada a ciertos tratamientos,  el caso es que ella,  ella no existía,  y como el único referente  era un dibujo que realice, la llamaron “la morraca”, esa fue la excusa para cualquier conflicto externo en mi familia, ella “la morraca” desaparecía con sus recuerdos  directamente proporcional  a cada pepa que me tomaba, ayer 15 años después la vi en mi lugar de trabajo, estaba ahí, sus ojos y pómulos estaban ahí… me miraban como si fuera un extraño, pedí aumentar la medicación, es triste que su existencia sea una patología de mi malestar, pero tras avanzar los días me preocupe aun mas ese ente creado por mi imaginación tenia la voluntad y autonomía para interactuar con los demás seres de mi trabajo, otros me hablaban de ella, mi cuadro de TOC se las había arreglado para convertirse en un cuadro ezquisinoide, mi terapeuta se preocupo y tras una visita secreta la vio, me dijo que no que ella era real,  que más bien habláramos de la asociación que estaba haciendo entre “la morraca” y mi compañera de trabajo, la invite a salir y directamente proporcional a los encuentros con ella, con “la morraca”,  yo dejaba mis medicaciones, tras un par de meses le conté mi situación, su cara no mostró sorpresa más bien fascinación en el momento que dije- y pues si se supone que a raíz de todo eso necesito píldoras, pero desde que estoy contigo no creo que las necesite ya soy un loco mejor- ella sacaba de su bolso un tarrito que parecía contener xanax y vertiéndolo al piso se reía.

Que hermoso es ver como esos productos de la imaginación se revolucionan, cobran vida y toman su lugar.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s