juan sin ombligo con bukowski

Los poemas del triangulo amoroso.

Fijaciones y arras.

Fijar espacios

donde no tenemos tiempo

reconocernos en los ojos

ajenos     de miedo pero

perplejos en palabras sin

terminar como la hoja

confía en el viento  solo

hasta que llega al suelo.

Me ata, me ato, me aferro

a la juventud de tus labios

a la fuerza de tus muslos

a la ambición de tus ideas

a mi virilidad en tu flor.

Me suelto, me sueltas

un control incubado en el miedo

un frenesí parido por el deseo

la perdida ocasional de memoria

la culpa por sentir lo que se siente.

Permiteme

Permiteme enajenar tu soledad

que los ecos del día se conviertan

en              susurros en la noche.

Que no tengas que esperar que

llenen un florero porque siempre

                    tendrá agua.

Permiteme llegar

          donde no se llega    con

mapa de sudor       húmedo

sentimiento que reta el cuerpo a

pensar                     en esas cosas

para que lo mortales no fuimos diseñados.

Permiteme una de esas noches en que

se repiten nombres trasgrediendo el

aliento que es

necesario para seguir dejando

todo concepto

todo ser bien pensante

toda ser mal pensante

todo deseo

retratado en las miradas

ya fatigadas.

El acuerdo.

Cuando dos seres fuertes

se miden entre placeres y sensatez

es necesario un acuerdo para no

entorpecer el camino del cuerdo.

Es cuerdo hacer un acuerdo

uno en el que el pensamiento

se enrede con el placer sin

que ninguno pierda la naturaleza.

Cuando una de las partes sea caos

la otra lo cuestione, pero si los argumentos

no son lo suficientemente sensibles

la otra parte le recuerde que es sentir.

El tiempo perdido reflorece en su latido

uno de sangre espesa y peso en lo que

falta y no en lo que sobra, sobran

sabedores

que piensen lo que se siente, faltan

sensibilizadores

que sientan lo que piensan.

Duro es temer a lo desconocido

te lo presento como mi sexo el que

virilmente penetra tu mente y es luz

revela al paso un tu perdido en viejos

rudimentos y elucubraciones.

Entender: ¿mi lugar en el mundo?

cuando tu egoísta placer se llena

cuando tiembla tu cuerpo al quererse

fugar tu alma tras paz, te veo encima

en la cima, mordisqueas tus labios

te rindes a la fuga.

Al terminar abres los ojos que al

encontrarse con los míos, una sonrisa

sella el acuerdo, un cuerdo acuerdo de

conversaciones en vela sin terminar

oídos ávidos por escuchar

cuerdas bocales distorsionadas

fluidos sin cause

terrenos vírgenes por explorar

desnudos en alma y vestidos de valor.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s